No hablo yo, hablan mis tripas:
Tu familia no te merece. No sientas culpa. Quédate dónde estás. Sigue corriendo. Eres super valiente por querer arreglar y comunicarte. Pero desde lo profundo del corazón, aquí no hay nada para ti. Y está bien.
La culpa la tienen que sentir ellos, por no ayudarte, por no entenderte. Por ser negligentes. Por qué aún no se cuestionan lo pencas que son. Porque tú mamá es alcohólica. Vive la vida, sin culpa. Has sabido ser valiente y buena. Que no te quiten eso. Quédate lejos. No hacen bien. Absuélvete.