El reflejo anaranjado del atardecer en tu ventana sobre la colina entre el pino radiata.
Caminar dormido.
El humo que se eleva con la fuerza de lo que queda del rastrojo
Un paradero de metal solitario entre el pasto seco en el camino de Traiguén a Purén .
Suena susurrada en mi oído una samba un vendaval.