jueves, 17 de noviembre de 2011



Les voy a hablar de escupos y secreciones:

No se me van las palabras en convertir revoluciones en arpegios mal armados, sin armas ni melodías.
Vengo a borrar la miseria y la tontería, a enraizarlos a la tierra y olvidar que el cielo es una gran mentira.
A hacerles saber que las cosas suceden indeterminadamente, que no existe un orden establecido, ni menos conocimientos sucesivos a la partes en su conjunto.
Mis cátedras no serán de corpúsculos, ni átomos, ni núcleos de centros sin voz.
No los voy a convencer de la curvatura de la tierra, ni de mis curvas ajenas.
Tampoco de geografía de mapas olvidados, o mares secos de abundancia de sequía.
Ni de agua, ni de nieve, nube, frío, polos...ser.

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