me cuestionan
me lapidan
como si tuviera un pecado escondido
o bien a flor de piel
que les enrisca el entendimiento.
no quieren saber que enfrentarse al gigante
significa también mantenerse en pie
en las luchas diarias, cotidianas
domésticas, insignificantes, actos, momentos,
luchar contra el pensamiento fugaz que quiere autodestruirte
y después de todo
de que me cuestionen
y me hagan cuestionar
sigoaquí
llorando de agradecimiento
aplicando el gen testarudo
paciente
contemplativo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario