Me retuerzo en este pensamiento freudiano sobre el amor al padre.
Sigo forzando.
Intentando.
Destruyendo.
Entregando.
Rompiendo.
Sangrando.
Sigo dando vuelta en la canción de la violeta, a la mar fui por naranjas cosa que la mar no tiene.
Te descubres en ese paisaje.
Metiendo la mano al agua.
Cuidado con lo que no encuentres.
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