Yo no me derrumbo
Deambulo en entre el grito desesperado de un enfermo doliente
(Y el eco del grito del llanto de una madre pariendo un niño en el campo cercano)
No me derrumbo
Deambulo siempre entre la emoción uterina de la menguante y creciente
Y el olor de los hombros quemados bajo el sol espinado en el cenit
No me derrumbo
Divago entre el pensamiento incoherente de la risa forzada y el suspiro inocente.
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